PROSPECTIVA: La nostalgia no es una estrategia

J. Gerardo Mosqueda M.

Mientras la presidenta Sheinbaum encuentra como hacerle para seguir ocultando las corrupciones de la generación de políticos que emigraron del viejo sistema político del PRI a MORENA, y mientras Donald Trump hacia alarde de su arrogancia y logró ofender a todos los participantes en el foro de Davos, Mark Carney, primer ministro de Canadá afirmó: estamos en medio de una ruptura, no de una transición. El viejo orden no va a volver. No deberíamos lamentarlo. La nostalgia no es una estrategia. Pero a partir de la fractura podemos construir algo mejor, más fuerte y justo. Esta es la tarea de las potencias medias, que son las que más tienen que perder en un mundo de fortalezas y las que más tienen que ganar en un mundo de cooperación genuina.
En el foro de Davos se conformó un escenario de choque de paradigmas entre el presidente de Estados Unidos y el primer ministro de Canadá. El enfrentamiento no sólo fue ideológico, también fue un duelo de narrativas que marcó el fin de una era en las relaciones internacionales.
Trump utilizó el foro para reafirmar un enfoque hiper soberanista y transaccional que busca proyectar fuerza total, su mensaje central es el milagro económico estadounidense bajo su segundo mandato y la superioridad de los intereses nacionales sobre cualquier orden multilateral. Sólo podía usar la retórica que le caracteriza de ganadores y perdedores, descalificando las políticas verdes europeas y tildando de perdedoras a las energías renovables. Su mensaje sobre Groenlandia fue un ejercicio de poder, al final usó la distensión, confirmando que no usará la fuerza como una herramienta de negociación para estabilizar los mercados tras su propia agitación.
El primer ministro Carney se constituyó en un contrapunto intelectual y estratégico, posicionándose como el líder de las potencias medias, su mensaje central, basado en el orden internacional, basado en reglas, no está en transición, sino en una ruptura total.
Enfatiza que las grandes potencias están usando la integración económica como un arma de Coerción, empleo un lenguaje franco y urgente, utilizando la metáfora: si no estamos en la mesa estamos en el menú. Su discurso buscó inspirar una resistencia organizada de países que comparten valores frente al atropello de las grandes potencias, introdujo el concepto de realismo basado en valores, combinando principios éticos con una pragmática defensa nacional para reducir la vulnerabilidad ante Estados Unidos.
Trump respondió de manera condescendiente, afirmando que Canadá vive gracias a los Estados Unidos y reprochando la falta de gratitud del primer ministro de Canadá, es decir, Trump utilizó una táctica clásica para deslegitimar a su interlocutor apelando a una relación de dependencia. Carney optó por una respuesta institucional y de identidad nacional: Canadá prospera porque somos canadienses, evitando caer en el insulto personal, pero manteniendo la firmeza en la soberanía.
Este duelo en Davos 2026, es un ejemplo de qué la comunicación política global ha pasado de la búsqueda de consensos a una gestión de la confrontación abierta. Mientras Trump apuesta por una comunicación de caos controlado y dominio, Carney articula una nueva coalición de potencias medias con un lenguaje de honestidad.
Mientras sucedía todo esto en el foro de Davos, la ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum proyecta un mensaje de prioridad doméstica sobre la validación global. En esto mantiene una línea de continuidad con su predecesor con algunos matices técnicos importantes, como conformar una delegación estratégica, para que en lugar de asistir personalmente fuera un equipo de perfil técnico y empresarial lidereado por Alicia Bárcenas, titular de SEMARNAT y Altagracia Gómez, de alguna manera esto comunica que México no ignora el foro de Davos pero prefirieron abordarlo como un espacio de gestión de inversiones, especialmente de relocalización da la impresión que la instrucción fue exponer el modelo mexicano que prioriza la justicia social y la sostenibilidad ambiental. ( tema que está por verse).
Políticamente esto intenta marcar una distancia con el neoliberalismo, sin romper puentes con el capital extranjero, sin embargo, la ausencia de la presidente de México deja fuera de la mesa principal, en un momento de alta tensión con Estados Unidos y el presidente Trump, y por lo tanto se corre el riesgo de qué la narrativa sobre México sea controlada por terceros en el foro económico más importante del mundo.
Mientras otros líderes latinoamericanos buscan en Davos legitimidad o inversiones directas. Sheinbaum apuesta por fortalecer su base interna y enviar el mensaje de que el destino del país se decide en palacio nacional, no en Suiza… en resumen, en una apuesta de soberanía, México asiste para negociar vía Bárcenas y Gómez y la presidenta se reserva para la agenda interna y la compleja relación bilateral con Estados Unidos fuera de los reflectores multilaterales.
El foro económico mundial de Davos es crucial para los jefes de Estado, porque ofrece una plataforma global exclusiva para establecer prioridades, para forjar alianzas, para atraer inversiones y para darle forma a la agenda mundial. Su importancia radica en ser una plataforma de diálogo porque reúne a líderes políticos, empresariales, académicos y de la sociedad civil, en un entorno neutral, facilitando el diálogo sobre los desafíos globales más apremiantes como el cambio climático, la seguridad, la tecnología y el crecimiento económico. También permite a los jefes de Estado, presentar sus proyectos económicos y oportunidades de inversión a los principales directores, ejecutivos y líderes empresariales del mundo, se discuten y se cierran acuerdos importantes y se exploran asociaciones públicas y privadas.
Aunque el foro no tiene autoridad legislativa formal, los debates y las conversaciones a puertas cerrada influyen significativamente en las políticas nacionales e internacionales, los temas discutidos y las tendencias establecen prioridades para el año siguiente. También ofrece una oportunidad inigualable para que los líderes mantengan reuniones bilaterales con otros jefes de Estado, con líderes empresariales, en un solo lugar, lo que permite abordar problemas específicos y fortalecer relaciones sin los protocolos formales de las visitas de Estado.
Es una plataforma de alta visibilidad para los jefes de Estado, donde pueden proyectar sus mensajes defender sus políticas y también posicionar a sus países en el escenario mundial, el foro sirve como un indicador clave del estado actual de la relaciones internacionales y la economía global, permitiendo a los líderes evaluar el panorama geopolítico complejo y adaptarse a los cambios en el orden mundial, en esencia, el foro de Davos es un espacio para que los líderes gubernamentales naveguen la complejidad del mundo actual, construyan confianza con sus pares y con los sectores privados de otros países y encuentren puntos en común para acciones colectivas.
En la visión limitada de las tribus que acompañan en el gobierno a la presidenta Sheinbaum éstos panoramas son arrogantemente despreciados, por qué prevalece la nostalgia de la ideología, que aunque ahora le llamen progresista, nada tiene que ver con la visión de progreso y de desarrollo de una nación, en la agenda de la presidente de México, hoy ocupa el espacio con las dificultades internas al oficialismo, las incompetencias del grupo político por entender la macroeconomía, las dificultades para comunicar que se han fomentado condiciones de desconfianza, después de la votación del poder judicial, y que en unos meses, estos temas serán de una polémica, mayúscula para desahogar la agenda de la nueva versión del tratado de libre comercio con Canadá y Estados Unidos.
Es muy difícil presentarse en los foros internacionales, cargando con el cuestionamiento que se deriva de los niveles insospechados de corrupción, pero más grave aún es que se siguen descubriendo vínculos de políticos de niveles de mando con dirigentes de las organizaciones criminales.
El gobierno de México vive atrapado en la relación de los altos dirigentes del oficialismo y los líderes de las organizaciones criminales, y todavía falta conocer las acciones que se deriven de la información que tanto los capos de la droga extraditados como la información proveniente del socio ideológico de la oficialismo mexicano en Venezuela, hoy detenido para enfrentar la justicia en Nueva York.

Hasta la próxima PROSPECTIVA
J. Gerardo Mosqueda M.

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