PROPONE RÍOS FARJAT A EMPRESARIOS LEVANTAR LA VOZ DE MANERA INTELIGENTE Y FIRME

*Diálogo para mejorar clima de inversión
*Participa ministra en retiro en foro estatal
*Abren exposiciones en Tierras Negras
*Escatan textiles artesanales en Celaya


PONER EN LA AGENDA PÚBLICA TEMAS DE INTERÉS

Ana Margarita Ríos Farjat.


La ministra en retiro, Ana Margarita Ríos Farjat, se reunió con un grupo de empresarios guanajuatenses, de los consejos coordinadores y de otras organizaciones, donde en diálogo claro, abierto y profundo, se habló de la realidad económica México y de los cambios jurídicos que se han operado en los últimos años, a mayor velocidad que en otros momentos, afectando el estado de derecho, el equilibrio institucional y el clima para la inversión, principalmente el sistema judicial, en cuya defensa hubo más jueces, magistrados y ministros que empresarios. Escuchó los puntos de vista de los empresarios de Guanajuato, a quienes invitó a levantar la voz, de manera inteligente, pero firme, para poner en la agenda pública temas de interés local y nacional.
Desde su punto de vista, ve un sector empresarial y una sociedad apagada, en un momento de oscuridad, en el que hace falta marcar posicionamientos claros, frente a la sanitización que han enfrentado en más de seis años. Reconoció que en Guanajuato el sector empresarial ha tenido una gran evolución en poco más de 30 años, pasando de una economía basada en sector primario, a una economía industrializada, siendo la única entidad con más ciudades medias con un desarrollo económico relevante.
Desde esa perspectiva, Guanajuato está en condiciones de impulsar una agenda de unidad y de mayor participación, en base a un modelo de desarrollo económico que ha dado resultados. Además, cuenta con la fortaleza, eficacia y solidez de su Poder Judicial, en relación a otros estados del país.

Jorge Luis Gámez Campos.


En la reunión participaron no más de 15 empresarios guanajuatenses de diversas organizaciones, entre quienes estuvo el presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Celaya, Jorge Luis Gámez Campos, quien -de acuerdo a su publicación en redes sociales- reconoció que fue “una conversación franca y de alto nivel, que permitió reflexionar sobre los alcances de estos cambios y sus implicaciones para la certeza jurídica, el equilibrio institucional y el clima de inversión en México”.
A modo de conclusión anota en el mismo mensaje: “es indispensable que quienes formamos parte de la vida económica del país participemos activamente en estos espacios. El fortalecimiento del Estado de Derecho no es un tema ajeno al desarrollo: es su condición indispensable”.
Frente a la necesidad de contar con instituciones sólidas, reglas claras y diálogo permanente entre sociedad y poder público, el CCE Celaya seguirá participando con responsabilidad, con visión y con una voz firme.


La ministra en retiro, Ana Margarita Ríos Farjat, participó oficialmente, junto con Claudia Susana Gómez López, rectora general de la Universidad de Guanajuato; Mónica López Benítez, ex consejera de la Judicatura Federal, y Paola Patricia Ugalde Almada, jueza federal en funciones, en el Panel Conmemorativo Día de la Mujer, con el tema: “Retos y Desafíos dentro de los Mandos de Poder en el Servicio Público”, organizado por la Consejería Jurídica del Gobierno del Estado.


Al panel, realizado en la Universidad de Guanajuato, asistió la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, quien aseguró que en Guanajuato no hay límites para el liderazgo de las mujeres, creemos en su talento y en todo lo que pueden lograr. “Estoy convencida de que los grandes cambios que vienen serán impulsados por mujeres comprometidas con su gente”, como lo mostraron quienes contaron sus historias.
Margarita Ríos Farjat es una jurista mexicana que se desempeñó como Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desde enero de 2020 hasta su renuncia, anunciada el 30 de octubre de 2024, con efectos a partir del 31 de agosto de 2025. Su salida se dio en el contexto de la reforma judicial en México, declinando participar en la elección judicial de 2025.


EXPOSICIÓN SOBRE REPRESENTACIÓN LA PASIÓN


El jueves pasado, 19 de marzo, se inauguró en el templo de Tierras Negras una exposición fotográfica sobre la historia de la representación de la Tres Caídas realizadas en el barrio desde hace 96 años, a cargo del Grupo Pasión Divina, que dirige Antonio Quintanilla Ramírez, a quien el gobierno municipal de Celaya, a través del Instituto Municipal de Cultura y del Museo de Celaya Historia Regional, le entregó un reconocimiento y se rindió un homenaje a los miembros del grupo ya fallecidos, por su labor en la preservación de esta tradicional representación.

La exposición fotográfica “El madero, las espinas y la luz: Pasión de Cristo en el barrio de Tierras Negras”, que forma parte de una serie de exposición, en diferentes escenarios, con motivo de la Semana Santa y semana de pascua, ha sido posible por la intervención directa del Dr. Luis Enrique Ferro Vidal, del Campus Celaya-Salvatierra, de la Universidad de Guanajuato, quien lleva varios años realizando un trabajo de investigación sobre la cultura popular, su historia y arraigo en este barrio, y por el apoyo del padre Agustín García, originario del barrio y ahora encargado del templo, muy cercano al padre Rogelio Segundo, quien dio gran impulso a la cultura y religiosidad popular.


Durante la inauguración de la exposición, que retrata una de las tradiciones más representativas, a través de imágenes que capturan la devoción, el simbolismo y la identidad del Barrio de Tierras Negras, se contó con la participación del Grupo de Danza Prehispánica Telpochcalli, dirigido por Pablo Lemus Martínez.
La exposición se instaló en el Atrio del Templo del Barrio de Tierrasnegras (Calle Jiménez entre Abasolo y Leandro Valle).


EXPONDRÁN: “HILOS QUE CUENTAN HISTORIAS”


El historiador Rafael Soldara Luna, director del Museo de Celaya Historia Regional, comentó que entre las otras exposiciones programadas para este período de Semana Santa, hay una sobre textiles artesanales de Celaya, con el título “Hilos que cuentan Historias”, que será inaugurada el 25 de marzo, a las 17:00 horas, en el Patio del Museo de Celaya, en la Calzada Independencia.


El propósito de la exposición es poner en valor la riqueza de saberes en la elaboración de textiles tradicionales que se han conservado por la tradición oral y transmitido de una generación a otra, principalmente entre las mujeres, tanto de la ciudad, como de las comunidades de nuestro municipio.


Hay antecedentes históricos que permiten destacar los recursos del entorno para obtener los insumos de manufactura, la creación de talleres domésticos, el contacto cultural con otras comunidades y el el comercio que dinamizó las modas, así como la industrialización, que desde el siglo XIX fue transformando la manera de vestir, de aprender a dominar las técnicas de confección y su decoración, característica de la región, pasando por la influencia de la tecnología que revolucionó el siglo XX.
Lo que se presentará es una muestra de la abundante y diversa producción textil, creada en forma artesanal, reconocer el talento y la preservación de diseños que se han usado a lo largo de la historia, que han estado presentes en las fiestas y tradiciones.
La muestra que se va a presentar, se logró con la participación de varias personas que prestaron temporalmente sus piezas y compartieron sus historias de vida, que resaltan la relevancia de la tradición textil en Celaya, por ser una expresión viva de nuestra cultura.

Rafael Soldara Luna.


El historiador destaca que esta actividad ya existía desde la época prehispánica entre las comunidades indígenas, como los Chichimecas, que hacían uso de las pieles de animales para cubrirse. En la segunda parte del siglo XVI, cuando se integraron pueblos y barrios de distintas etnias, destacando la otomí, desarrollaron su destreza manual en la producción textil a partir de fibras naturales como el algodón y de tejidos vegetales como el maguey y otras plantas locales, no sólo para uso familiar, sino también para el comercio.

Los talleres se fueron diseminando en los barrios tradicionales de Celaya, como una actividad común hacia el siglo XVII y XVIII, bajo el concepto conocido como obrajes, donde se producían mantas, frazadas y prendas de algodón, lana y otras combinaciones.
Los textiles tradicionales en la región, experimentaron una evolución durante el período novohispano que respondió a un proceso cultural que dependió del auge económico y la vinculación con otras expresiones culturales.
Los tejidos tradicionales eran realizados con herramientas sencillas y servían para confeccionar prendas de uso utilitario. Los diseños y colores también tenían significados culturales vinculados con la identidad de cada comunidad.
En el siglo XIX, el joven guanajuatense Lucas Alamán, atraído por la producción agrícola de la región, adquirió la Hacienda de Trojes para convertirla en un centro de trabajo experimental, pero también creó una fábrica textil, que a fines del mismo siglo se denominó “Zempoala”, aprovechando la mano de obra indígena y mestiza, cuyos artesanos laboraban en condiciones muy desfavorecidas en los antiguos obrajes, a fin de impulsar la incipiente industria y mejorar las condiciones de trabajo de sus operarios, abriendo paso al desarrollo industrial de la región.
Durante los siglos XVIII y XIX, el Bajío se consolidó como una región económica importante en la Nueva España y posteriormente en el México Independiente. La producción textil fue una de las actividades que impulsaron la economía regional, junto con la agricultura y el comercio.
A fines del siglo XIX y principios del XX, la introducción de maquinaria y la mecanización, transformaron la producción en Guanajuato. Las fábricas comenzaron a producir telas de manera más rápida y en mayor volumen, lo que permitió abastecer a un mercado regional más amplio. Sin embargo, la producción artesanal continuó coexistiendo con la industria, especialmente en comunidades rurales.


En la actualidad, aunque la industria textil moderna ha reducido el papel de la producción artesanal, los textiles tradicionales siguen siendo parte del patrimonio cultural de la región de Celaya. Artesanos locales y proyectos culturales trabajan para preservar estas técnicas y difundir su valor histórico.
Aunque hay muchos aspectos por abordar en esta actividad, Soldara Luna, comenta que exposiciones como ésta, así como las ferias y actividades culturales, que se promueven en la actualidad, buscan mantener viva la memoria de estos oficios y promover el reconocimiento del trabajo artesanal que forma parte de la identidad regional.

 

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