*Financiarán proyectos por 2.5 mdp
*Aumenta 0.2% desempleo en marzo
*Población desocupada 2.4% de la PEA
*Medidas para el crecimiento económico

DEBEN CONTAR CON AVAL DE LA POBLACIÓN

El próximo miércoles 29 de abril, a las 15:00 horas, cierra el período para presentar solicitudes de financiamiento a proyectos de cultura popular, en todos los órdenes, con el propósito de fortalecer las identidades locales, utilizando espacios geográficos y simbólicos -local o municipal-, que cuenten con el consentimiento y respaldo de la comunidad donde impactará directamente. La convocatoria está respaldada por una inversión de 2.5 millones de pesos, entre la federación y el estado, para poder financiar proyectos por un máximo de 150 mil pesos, incluido impuestos; este límite representa un incremento del 50%, en relación a la edición anterior.

De acuerdo a la convocatoria del Programa de Apoyos a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) 2026, emitida por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, en colaboración con el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Cultura de Guanajuato, los destinatarios de la invitación son grupos y personas defensoras, promotoras o portadoras del patrimonio vivo de pueblos o comunidades indígenas, afromexicanas y populares del estado de Guanajuato.

Los proyectos que se pueden financiar, en base a la convocatoria, deben estar relacionados con alguno de los siguientes ámbitos de la cultura popular; sin embargo no limitativos:
-Arte popular y procesos artesanales: técnicas, iconografía, transmisión e innovación.
-Culturas alimentarias y cocinas tradicionales.
-Danzas, artes escénicas, fiestas y procesos rituales indígenas y populares.
-Cultura musical: instrumentos, agrupaciones, intérpretes y compositores.
-Lenguas indígenas nacionales: relatos, oralidad, transmisión y literatura.
-Medios comunitarios y producción audiovisual.
-Medicinas tradicionales y conocimientos etnobotánicos.
-Saberes y prácticas sobre el manejo y apropiación del medio natural.
-Patrimonio biocultural: sistemas agroalimentarios y culturas recolectoras.
-Memoria histórica y cultural: Tradición oral, leyendas, cosmovisión y mitologías.
-Otras expresiones de las culturas vivas, Culturas migrantes y de frontera, Cultura joven, contraculturas y expresiones de género.
Los proyectos seleccionados tendrán un período de nueve meses para su ejecución, a partir de la entrega del financiamiento.
Las bases de la convocatoria están en la página web: www.cultura.guanajuato.gob.mx
No se considerarán proyectos enviados por correo postal con matasellos posterior a la fecha y hora de cierre. La recepción de proyectos será en el Centro de las Artes de Guanajuato, ubicado en Calle Revolución #204, Zona Centro, Salamanca, Guanajuato, C.P. 36700.
Como parte del proceso de orientación, se llevaron a cabo sesiones de divulgación y talleres gratuitos en distintas sedes del estado: Comonfort, Coroneo, Cortazar, Purísima del Rincón, Salamanca, San José Iturbide, Silao; a la vez que en modalidad virtual.
Mayores informes: Secretaría de Cultura de Guanajuato
Centro de las Artes de Guanajuato
464 641 6613 ext. 106
Salvador Barrera Ríos
sbarrerari@guanajuato.gob.mx
POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA 61.6 MILLONES

La población económicamente activa (PEA) de 15 años y más, a marzo de 2026, llegó a 61.6 millones de personas, 558 mil personas más que en marzo de 2025. Del total de la PEA, el 58.6% tenía trabajo o estaba en búsqueda de uno, en marzo del año anterior era el 59.3%, lo que representa una caída del 1.3% anual. La tasa de desocupación fue del 2.4% anual, un 0.2% más en relación al 2.2% de 2025.
De acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano, la tasa de subocupación (población ocupada que buscó más horas de trabajo) fue del 6.7%, contra 6.6% de 2025. La tasa crítica de ocupación -a partir de salarios mínimos equivalentes- fue de 39.6%, contra el 38.4 de marzo del año pasado.
Según sexo, la tasa de participación económica de las mujeres fue del 45.1% y la de los hombres del 73.8%, lo que representa una disminución de la participación de las mujeres del 0.5% y del 1.3% de los hombres, en lelación a marzo de 2025.
En total, la población ocupada fue de 60.2 millones de personas, el 97.6% de la PEA, que representó un crecimiento anual de 422 mil personas. Según sexo, la ocupación de las mujeres fue de 24.5 millones y la de hombres, de 35.7 millones: se sumaron 3,000 mujeres en el término de un año y 419 mil hombres.
La población desocupada, al mes de marzo de 2026, fue de 1.5 millones de personas, se sumaron 136 mil en el término de un año. Las mujeres desocupadas sumaron 675 mil, un incrementó en 97 mil, respecto a marzo del año anterior; la cifra de los hombres en esta misma situación llegó a los 819 mil, 40 mil más frente al mismo mes de 2025.
La población no económicamente activa (PNEA) fue de 43.6 millones de personas, un 41.4% de la población de 15 años y más, aumentó 1.7 millones de personas respecto a marzo de 2025. Del total de la PNEA, 4.8 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, es un grupo que eventualmente podría participar en el mercado laboral. En términos relativos, la PNEA disponible representó 11.0% en marzo de 2026, contra el 12.3% de marzo de 2025.
Características laborales de la población ocupada (60.2 millones):
-41.5 millones (69.0 %) de personas operaron como trabajadoras subordinadas y remuneradas al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó un alza anual de 42 mil.
-13.5 millones (22.5 %) trabajaron de manera independiente o por su cuenta, sin contratar empleados: 119 mil personas más respecto a marzo de 2025.
-3.2 millones (5.4 %) fueron personas empleadoras, cifra que ascendió en 149 mil.
-1.9 millones de personas (3.1%) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares (contribuyeron de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria), un incremento anual de 111 mil personas en estas condiciones.
La población ocupada, por sector de actividad económica, se distribuyó de la siguiente manera:
-Los servicios concentraron 27.0 millones de personas (44.9 %).
-El comercio, 11.9 millones (19.9 %).
-La industria manufacturera, 9.4 millones (15.6 %).
-La agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, 6.3 millones (10.4 %).
-La construcción, 4.6 millones (7.7 %).
-Otras actividades económicas —que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas—, 417 mil (0.7 %).
-474 mil personas (0.8 %) no especificaron su actividad.
En comparación con marzo de 2025, los sectores con mayor crecimiento por su población ocupada fueron los siguientes: -Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, con 452 mil.
-Servicios diversos, con 322 mil.
-Comercio, con 227 mil.
-Restaurantes y servicios de alojamiento, con 203 mil personas.
Los que tuvieron la mayor caída fueron los siguientes:
-Transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, con 238 mil personas menos.
-Servicios sociales, con 171 mil trabajadores menos.
-Industria manufacturera, con 149 mil menos.
-Gobierno y organismos internacionales, con 125 mil menos.

La información de la ENOE, para marzo de 2026, muestra que la población subocupada (personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de lo que su ocupación actual les demanda) fue de 4.0 millones de personas, 100 mil más respecto a marzo de 2025. La tasa de subocupación se ubicó en 6.7% de la población ocupada, porcentaje superior al 6.6% registrado en el tercer mes de 2025. Según sexo, la tasa correspondiente a las mujeres fue de 6.6% y del 6.8% la de los hombres.
La subocupación se concentró en los trabajadores por cuenta propia, con 45.8%: un aumento anual de 0.1 puntos porcentuales. Los trabajadores subordinados y remunerados representaron 43.6%: un descenso anual de 0.5 puntos porcentuales.
EN LA INFORMALIDAD 33 MILLONES

La población ocupada en la informalidad laboral general fue de 33 millones de personas, que corresponde a un 54.8% de la población ocupada, porcentaje superior al 54.3% del tercer mes de 2025: la tasa de informalidad laboral urbana se ubicó en 43.7%; la ocupación en el sector informal fue de 17.7 millones de personas y significó 29.4% de la población ocupada.
La población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.5 millones de personas, el 2.4% de la PEA —tasa de desocupación (TD)—. En este rubro, el 2.7% corresponde a las mujeres, y el 2.2% a los hombres. Respecto al mismo periodo de 2025, la TD total subió 0.2 puntos porcentuales: la de mujeres, 0.4 y la de hombres, 0.1 puntos porcentuales.
De las personas desocupadas, el 10.0% no contaba con estudios completos de secundaria, contra el 89.9% que tenían mayor nivel de instrucción. Por edades, el 49.9% se concentra en los grupos de 25 a 44 años, y el 32.5% en los de 15 a 24 años.
DESAFÍOS Y OPCIONES DE POLÍTICA INDUSTRIAL

Frente a la reducción de las expectativas de crecimiento al 2.1% en 2026, en América Latina y el Caribe, incluyendo México, debido a la incertidumbre y condiciones de financiamiento restrictivas, con una inflación que no termina de desacelerarse por la rigidez de precios y salarios; más los déficit fiscales con deuda elevada y gasto rígido, que limita la inversión y el crecimiento; el Banco Mundial propone impulsar la innovación y adaptación de tecnologías para mejorar la productividad y el crecimiento sostenido, así como un política industrial centrada en el aprendizaje de las capacidades humanas, en la experimentación, la apertura productiva y el fortalecimiento estatal, considerando que la región ha tenido un crecimiento débil por falta de capacidad para explorar nuevas tecnologías y mercados.

De acuerdo al análisis: “Panorama Económico de América Latina y el Caribe, de abril de 2026”, en el que actualiza la situación económica, los desafíos y las opciones estratégicas de política industrial en América Latina y el Caribe para el presente año, agrega como elementos que inciden en el bajo crecimiento:
-La alta informalidad laboral, que afecta la productividad y la movilidad social.
-La incertidumbre internacional, conflictos y precios de energía elevados afectan las perspectivas, generando riesgos a la baja.
-La transición energética y los minerales críticos, que ofrecen oportunidades, pero requieren reformas internas para aprovecharlas.
-La protección elevada y sostenida, durante el período de la Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), limitó los esfuerzos en capital humano y la innovación, afectando el crecimiento a largo plazo.
-Rezago en dimensiones del capital humano y de las instituciones relacionadas con el conocimiento.
-La política y la corrupción obstaculizan la implementación efectiva de políticas industriales y el fortalecimiento institucional.
-La colaboración entre universidades y sector privado en ALC es escasa, limitando la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías.
-La informalidad laboral, que representa más del 55% de la fuerza laboral, limita la medición real del bienestar y perpetúa la desigualdad.
Considerando estas constantes, entre otros elementos, el estudio del Banco Mundial muestra que el aprendizaje, capacidades y fortalecimiento institucional son clave para el éxito, estableciendo en su propuesta.
-Desarrollo y capacidades del capital humano
-Innovación y crecimiento en base a apuestas informadas, gestionando riesgos y accediendo a mercados para distribuir esos riesgos.
-Apertura comercial a economías de escala y acceso a fronteras del conocimiento, tomando en cuenta que la competencia efectiva requiere capacidades empresariales y reformas institucionales.
-Fortalecer las instituciones públicas para corregir fallas del mercado, mejorar información y evaluar inversiones. Se requiere mejorar la gobernanza y capacidades públicas.
-El desarrollo requiere decisiones informadas en inversión e innovación, con programas horizontales que ayuden a aprender y aprovechar tecnologías del siglo XXI.
-La transición energética, el nearshoring y minerales críticos ofrecen oportunidades, pero la geopolítica y la volatilidad de precios complican la recuperación.
-La apertura comercial favorece el crecimiento mediante mayor acceso a mercados, tecnologías y aumento de productividad.

-La integración en cadenas de valor puede potenciar ganancias de productividad y diversificación económica en países pequeños.
-Los marcos flexibles permiten extender vínculos más allá del bloque, mientras que los rígidos limitan el acceso externo y la complementariedad interna.
-La liberalización y las políticas horizontales mejoran la productividad y el acceso a tecnología.
-La política industrial puede corregir fallas de mercado mediante bienes públicos, subsidios, estándares y garantías, aunque con limitaciones institucionales.Influencia de marcos políticos en políticas industriales
-Las uniones aduaneras limitan negociaciones externas pero favorecen cadenas de valor internas.
-Los acuerdos intermedios preservan autonomía, pero las cadenas de suministro regionales pueden limitar la flexibilidad.

Contexto económico, el crecimiento y empleo en América Latina y el Caribe son moderados, en un entorno global desafiante. Además, persisten déficits fiscales, inflación baja y volatilidad en mercados energéticos, limitando la inversión y el crecimiento a mediano plazo, que cada país debe atender, de acuerdo a su realidad.
Estudios: https://t.newsletterext.worldbank.org/r/?id=h2c1d33e7,eeed3a1,ef4b708

