*“El inicio de la maduración, es donde ocurren los cambios vitales en el fruto”
ING. Mateo AGUILAR
Dicen los poetas que la primavera renueva el ánimo y eleva el espíritu, sin duda así es, pero de igual forma sucede en el viñedo, pues las cepas despiertan de su letargo invernal al poblarse de hojas y luego de pequeños racimos, la brotación maravillosa que, agradeciendo la templanza primaveral, abre con alegría sus brazos al Sol y al agua para dar paso a la floración y al cuajado, vistiendo a la planta de flores que, una vez polinizadas, cuajan y se convierten en pequeñas bayas…


