*Su postura política muy primaria
*Reformas de LO minaron T-MEC
*Mediocre crecimiento de México
*Definir ruta y agenda agroindustrial
POR AGP
ENTRE QUEDAR BIEN Y ATENDER LA PROBLEMÁTICA

El proyecto del tren de pasajeros, que representa un beneficio para Celaya, puede convertirse en un problema social y político, que movilice a buena parte de población y no sólo a los grupos que hasta hoy han buscado caminos de comunicación y entendimiento en diversas instancias, porque hay dudas fundadas sobre la viabilidad de la propuesta, en los términos en que se ha planteado, ya que restringe la movilidad en diferentes puntos, por el total confinamiento de las vías y cierres parciales en otros. Frente a ello, quien debería asumir el liderazgo, atender y plantear las inquietudes de los celayenses ante los responsables del proyecto, es el presidente municipal, Juan Miguel Ramirez Sánchez; sin embargo, en vez de ello, ha cerrado la puerta al diálogo para buscar las mejores soluciones a la problemática que representa, que en el caso de Celaya es la más compleja del resto de las ciudades por dónde va a pasar.
La situación se agrava, porque a la cerrazón que ha asumido, acusó, a quienes han levantado la voz y se han manifestado, de tener intereses partidistas, cuando claramente su postura de sumisión al proyecto federal de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es más partidista, sólo para quedar bien, sin importarle las consecuencias que traiga para la ciudad.

El alcalde no ha entendido o no lo quiere ver así, que, en general, la postura de la mayoría de los celayenses es a favor del tren de pasajeros, quienes valoran los beneficios que representa para la ciudad y para movilidad nacional, pero dadas las circunstancias complejas de Celaya se debe atender la problemática de cada punto con sumo interés.
Es muy fácil que el alcalde y los responsables del proyecto se monten en su macho; que el proyecto se ejecute como ellos quieren, sin importarles las consecuencias; total, los políticos de hoy ya no estarán mañana, aunque le carguen a la ciudad el costo de la pérdida de su movilidad y competitividad, entre otras consecuencias.

El paso del tren de pasajeros por Celaya requiere de una visión más amplia e integral, tomando en cuenta los demás proyectos que están en proceso, como la Puerta Logística del Bajío que van a requerir de mayor movilidad, tanto periférica como urbana y más obras de infraestructura. Celaya requiere mayor y mejor atención, empezando por el gobierno municipal, pero no desde el interés político de Morena, sino desde la sociedad.
PERDE MÉXICO CONFIANZA PARA EL T-MEC

El mejor escenario para la renovación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEV), sobre el libre comercio, era la renovación por otros 16 años y la eliminación de los aranceles, que Trump impuso a México en el último año, principalmente el de los automóviles, que es la cadena productiva más importante para México. Llevar el tratado a revisiones anuales por los próximos 10 años, no genera la misma certeza para los inversionistas nacionales y extranjeros, lo que impedirá que las inversiones fluyan como se necesitan y que el Plan México alcance las metas del gobierno federal, el cual impulsa a través de la Secretaría de Economía de Marcelo Ebrard Casaubón, a quien ahora pretenden culpar de que no se haya renovado el T-MEC en los términos más convenientes.

Pero no todo es culpa del tratado, más bien, las nuevas condiciones se dan como consecuencia de las reformas constitucionales de Andrés Manuel López Obrador y de Claudia Sheinbaum Pardo, que acabaron con el marco jurídico sólido y el sistema de contrapesos que tenía el poder público, y por el pacto de gobierno de Morena con el crimen organizado; a estas alturas, no queda duda de esa confabulación y perversas maniobras de López Obrador y su círculo más cercano, que tampoco es tan reducido, para operar las reformas que les permitieran actuar con total impunidad, como lo han lo han logrado hasta el momento, porque con y sin colaboración del gobierno de México, la justicia estadounidense les va a llevar en su momento. Ya revelaron la forma en que se llevaron a El Mayo Zambada, lo que sólo quiere decir, que tienen sus formas de operar en México, con o sin la colaboración del gobierno federal.

Esa es la parte del tratado, que no está explícitamente en el documento, pero que forma parte de la seguridad nacional e internacional. Qué confianza va a tener Estados Unidos con un gobierno que colabora o que es parte de los delincuentes que introducen drogas a ese país. Este es el meollo del asunto, según lo expuesto por expertos y analistas en base a las evidencias mostradas en los últimos días, aunque la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se empeñe en no verlo así.
En Estados Unidos, no es tanto un asunto partidista o de su proceso electoral en puerta, como quiere el gobierno mexicano que lo vea el pueblo, que de eso puede tener ciertos ingredientes, sino de seguridad nacional, en el tanto demócratas como republicanos están de acuerdo. La extracción del Mayo Zambada, se dio en el gobierno de Joe Baiden y en la administración de López Obrador. El FBI se metió hasta la cocina.
Es posible que el tratado de libre comercio de América del Norte se recomponga cuando México acepte corregir las fallas estructurales del marco legal, para garantizar certeza jurídica y cerrar el paso a la impunidad.
MÉXICO, ANTEPENÚLTIMA ECONOMÍA DE AL

El escenario del T-MEC, desde el punto de vista de Carlos Elizando Mayer-Serra, investigador y analista político del Tecnológico de Monterrey, quien participó en el Foro Agropecuario Regional, hay una reconfiguración en la relación de poder del Presente de Estados Unidos con varios países, principalmente con México, su principal socio comercial; cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) era una relación de iguales, ahora ya no somos iguales y Trump ejerce el poder marcando esa diferencia. México cambió varias de las reglas con las reformas de López Obrador.
La forma en que continuará el tratado, si bien permite continuar y mantener la mayoría de sus puntos de acuerdo, no abona a que haya confianza de los inversionistas, ni certeza y certidumbre a largo plazo.
La situación no es nada favorable para México, cuyos indicadores económicos y de democracia han ido cayendo por el deterioro institucional, debido a las diferentes reformas, especialmente la reforma al Poder Judicial. Su crecimiento económico ha sido mediocre; entre los países de Latinoamérica sólo se ubica por arriba de Venezuela y Haití. La finanzas públicas están sometidas a un estrés agotador, con proyectos muy costosos como los trenes de pasajeros, pero con un porcentaje mayor a los apoyos sociales, a cambio del apoyo al gobierno para mantener la base electoral -ahí tiene el 70% de aprobación-, pero con marcadas deficiencias en el sistema de salud pública y seguridad pública, donde sale reprobado. Mantener la base electoral a través de transferencias de dinero no resuelve el problema estructural de la pobreza; la gente está consciente de ello, pero prefiere recibir su apoyo.
ALTAS EXPECTATIVAS DEL SECTOR AGROINDUSTRIAL

Las expectativas del sector agropecuario, presentadas por el Maestro Raúl René Robles Lacayo, director del Tenológico de Roque, en el Foro Regional Agroindustrial Laja Bajío, muestran un sector con amplias posibilidades de llegar a constituirse en un ecosistema integral, que unido al proyecto de la Puerta Logística del Bajío, al ferroférico y a la red de carreteras, integrarían el Clúster Agroindustrial y Logístico de Celaya, que prometen un desarrollo económico regional de mayor impacto, de alta productividad y eficiencia.
Entre objetivo y la realidad, hay una distancia larga; requiere de gran aliento para concertar voluntades, apoyos y políticas públicas que favorezcan todo el proceso, desde la organización del sector, que, como lo señala el estudio “Estrategia de Fortalecimiento Agroindustrial y de Valor Agregado en la Región Laja-Bajío”, realizado por los tecnológicos de Celaya y de Roque, está muy pulverizado en pequeñas parcelas y diversos grupos, que no permiten producir con mayor rentabilidad y mejor.

En la base de esta agenda, también es fundamental la formalización de las empresas y de las unidades de producción para poder acceder a apoyos de capacitación y financiamiento, para luego estructurar las cadenas de valor de cada actividad.
Las bases para estructurar este ecosistema están dadas en el estudio, debidamente elaborado por las instituciones académicas citadas. Según Jorge Luis Gámez Campos, de ahora en adelante, se va a entregar de manera formal a diversas dependencias de gobierno, empezando por las Secretaría del Campo y la Secretaría de Economía, con quienes habrá que empezar a proyectar una ruta y agenda de trabajo para empezar a concretarlo, desde su base.

