La permanencia del clúster automotriz del Bajío ante el impacto arancelario y la revisión anual del T-MEC

*Una oportunidad estratégica para México


Dr. C.P.C. Emigdio Archundia Fernández
Director Ejecutivo Regional México
Alta Gerencia Internacional para América Latina
CEO de la Firma Internacional
Archundia Consultores
www.archundia.com.mx
www.altagerencia internacional.com


Resumen

La decisión del gobierno de los Estados Unidos de no mantener un esquema de certidumbre comercial de largo plazo mediante la extensión automática del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sustituyéndolo por revisiones periódicas, introduce un nuevo factor de incertidumbre para la inversión extranjera directa en Norteamérica.
En apariencia, este escenario podría provocar una migración de empresas hacia territorio estadounidense; sin embargo, un análisis económico integral demuestra que, para gran parte de las armadoras establecidas en México, especialmente en la región del Bajío, resulta considerablemente menos costoso absorber los aranceles que reconstruir toda su infraestructura industrial en Estados Unidos.
Este trabajo revisa y analiza los factores económicos, laborales y logísticos que favorecen la permanencia del clúster automotriz mexicano, convirtiendo la incertidumbre comercial en una oportunidad para consolidar el liderazgo manufacturero de México.

Introducción

Desde hace más de tres décadas México se ha consolidado como uno de los principales centros mundiales de manufactura automotriz.
La llegada del TLCAN primero y posteriormente del T-MEC permitió la construcción de una de las cadenas de suministro más integradas del planeta.
No obstante, la reciente postura de la administración del presidente Donald Trump, orientada a revisar anualmente el acuerdo comercial y utilizar los aranceles como instrumento de negociación, genera un nuevo entorno económico caracterizado por la incertidumbre.
Sin embargo, la interrogante principal no consiste en determinar si existirán aranceles. La verdadera pregunta es: ¿Resulta rentable para una empresa abandonar una inversión de miles de millones de dólares únicamente para evitar un impuesto de importación? La respuesta, en la mayoría de los casos, parece ser negativa.


El Bajío mexicano: el corazón automotriz de América Latina

Actualmente la región del Bajío concentra el mayor ecosistema automotriz del continente.
Por mencionar algunas plantas tenemos en:

Guanajuato
* General Motors (Silao)
* Honda (Celaya)
* Mazda (Salamanca)
* Toyota (Apaseo el Grande)
* Volkswagen Motores (Silao)

Aguascalientes
* Nissan A1
* Nissan A2
* COMPAS (Renault-Nissan-Daimler)

San Luis Potosí
* General Motors
* BMW Group

Querétaro
* VUHL
* Gran concentración de proveedores aeroespaciales y automotrices.
A estas empresas se suman cientos de proveedores Tier 1, Tier 2 y Tier 3, formando una de las cadenas de suministro más eficientes del mundo.


El costo de mover una planta supera ampliamente el costo de un arancel. Mover una armadora implica mucho más que trasladar maquinaria.
Representa:
* adquisición de nuevos terrenos;
* construcción de plantas;
* desarrollo de infraestructura;
* capacitación de trabajadores;
* certificaciones ambientales;
* contratos con proveedores;
* logística;
* redes ferroviarias;
* puertos;
* suministro energético;
* vivienda para empleados;
* incentivos fiscales.
Una planta moderna puede representar inversiones de entre 2,000 y 5,000 millones de dólares, mientras que un complejo de proveedores puede elevar el costo total del ecosistema industrial a cifras mucho mayores.
Por ello, desde una perspectiva financiera, muchas empresas podrían optar por absorber temporalmente un arancel antes que desmantelar activos estratégicos.


La ventaja competitiva del salario mexicano


Uno de los principales elementos estructurales continúa siendo el costo laboral.
De manera ilustrativa tenemos;
País y costo laboral aproximado
-México: Salario mínimo cercano a $315 MXN diarios
-Estados Unidos: Alrededor de 25 dólares por hora (según el estado y el sector).
Aunque el salario promedio en la industria automotriz mexicana es superior al salario mínimo, el costo laboral total sigue siendo significativamente menor que en Estados Unidos, lo que constituye una ventaja importante para la manufactura.
Además del salario, el costo de prestaciones, seguros sociales y servicios asociados también suele ser inferior, reduciendo el costo unitario de producción.

Mano de obra especializada: la ventaja silenciosa

Uno de los activos más importantes de México no es únicamente su bajo costo laboral.
Es la calidad de su capital humano.
Durante más de treinta años, técnicos e ingenieros mexicanos han desarrollado competencias reconocidas internacionalmente en:
* manufactura esbelta;
* calidad total;
* robótica;
* automatización;
* soldadura especializada;
* pintura automotriz;
* logística;
* mantenimiento industrial.
Las empresas han encontrado en México una cultura orientada a la productividad y la mejora continua. La experiencia acumulada representa un activo difícil de replicar en el corto plazo.


Nearshoring y relocalización: un fenómeno con dos direcciones

La política industrial estadounidense busca incentivar la relocalización de plantas mediante incentivos y presiones arancelarias. Sin embargo, el nearshoring también favorece a México.
Las empresas asiáticas y europeas que buscan abastecer al mercado norteamericano continúan viendo a México como una plataforma estratégica debido a:
* proximidad geográfica;
* tratados comerciales;
* infraestructura logística;
* menor costo de producción;
* disponibilidad de proveedores;
* experiencia manufacturera.
En consecuencia, es posible que el fenómeno produzca un efecto mixto: algunas inversiones nuevas podrían dirigirse a Estados Unidos, mientras que muchas operaciones ya instaladas en México opten por permanecer.


El Puerto Interior y el Polo Logístico del Bajío


Uno de los mayores beneficiarios de este proceso podría ser Guanajuato y en específico la Puerta de Oro del Bajio Celaya.
El Puerto Seco Interior representa uno de los nodos logísticos más importantes de América Latina con el Polo logístico del bienestar apoyado a nivel federal. Su conexión con:
* ferrocarriles;
* autopistas;
* aeropuertos;
* aduanas interiores;
* parques industriales,
permite disminuir costos logísticos y tiempos de distribución.
Esta infraestructura fortalece la competitividad del Bajío frente a otros destinos de inversión.


Riesgos que enfrenta México


No obstante, la permanencia del clúster no está garantizada. México deberá atender desafíos como:
* incertidumbre regulatoria;
* seguridad pública;
* disponibilidad de energía eléctrica;
* abastecimiento de agua;
* estado de derecho;
* fortalecimiento de la infraestructura carretera y ferroviaria;
* mayor inversión en innovación tecnológica.
La ventaja en costos no sustituye la necesidad de generar certidumbre jurídica para los inversionistas.


Prospectiva

En el corto plazo, es probable que muchas armadoras absorban parte del impacto arancelario para preservar inversiones ya realizadas.
En el mediano plazo, las decisiones de nuevas inversiones dependerán de la evolución de las revisiones del T-MEC y de la estabilidad regulatoria en México.
En el largo plazo, el país deberá transitar de competir únicamente por costos a competir por innovación, tecnología, automatización, electromovilidad y talento especializado.


Conclusiones


La eventual revisión anual del T-MEC no necesariamente implica el abandono del clúster automotriz mexicano.
Por el contrario, podría convertirse en una oportunidad para demostrar que la competitividad de México descansa sobre fundamentos estructurales difíciles de replicar:
* mano de obra altamente calificada;
* menores costos de producción;
* integración de cadenas de suministro;
* infraestructura logística consolidada;
* experiencia manufacturera acumulada durante décadas.
La permanencia de las grandes armadoras en el Bajío no dependerá exclusivamente de los aranceles, sino de la capacidad del país para ofrecer certidumbre institucional, infraestructura moderna, talento especializado y sobre todo autoridades competentes que apoyen y desarrollen los proyectos de infraestructura en las obras enfocadas al crecimiento automotriz.
En este contexto, el Bajío mexicano no sólo representa el presente de la industria automotriz nacional, sino que puede convertirse en el principal polo logístico e industrial de Norteamérica durante las próximas décadas, siempre que México fortalezca el Estado de derecho, garantice la seguridad jurídica y continúe impulsando la formación de capital humano altamente competitivo cobijado por funcionarios capaces dentro de un ambiente lejos de la corrupción, burocratismo e incapacidad.

 

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