*El calor extremo y la sequía aceleraron la maduración de las uvas en numerosas regiones vitivinícolas
ING. MATEO AGUILAR
Amable lector, la culminación del ciclo vegetativo de la vid se traduce en recompensa, más que merecida, por los esfuerzos y afanes que los viticultores han aportado a sus viñedos, con la esperanza de que las bendiciones se transformen en condiciones climáticas benignas para recoger lo que, a través del año, se ha cultivado con tanto amor y fe, con gran tesón y arrojo, con notable sabiduría y sapiencia…


