ACCEDEN MÁS MUJERES A ESPACIOS POLÍTICOS, SALUD Y EDUCACIÓN, PERO NO EN LO LABORAL

*Asumen el 73% del trabajo no remunerado
*Comunidades escolares: alimentación saludable


NECESARIO TRANSFORMAR SISTEMA DE CUIDADOS


Las mujeres mexicanas han logrado avances importantes en los últimos 100 años; entre ellos: el derecho al voto, el acceso a servicios de salud, una mayor representación política -paritaria en congresos- y, principalmente, mayor ingreso a universidades -actualmente, el 53% del total de estudiantes de educación superior son mujeres-; sin embargo, no ha logrado la plena inclusión económica; aunque las mujeres están preparadas, apenas un 46% de las mujeres participan en el mercado laboral, frente a 75% de los hombres; este rezago persiste, porque las mujeres asumen el 73% del trabajo no remunerado; para cerrar la brecha se requiere transformar la organización social de cuidados: redistribuir el trabajo del hogar y de cuidados.

El Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), en un trabajo de análisis, que realizó a través del Centro de Investigación en Política Pública (CIPP), con el apoyo del INEGI y el Observatorio Nacional Ciudadano, concluye que para impulsar una mayor participación económica de las mujeres, bajo mejores condiciones laborales, se deben impulsar las licencias parentales compartidas y empresas más flexibles:
En el primer punto, indica que las licencias laborales compartidas deben responder a las condiciones actuales del mercado laboral y a las nuevas dinámicas familiares: un modelo internacional considera una duración cercana a las 40 semanas y niveles de reemplazo salarial de entre 60% y 70%, a través de un fondo tripartito: Estado, empleador y colaboradores.
En el caso de la segunda propuesta, es necesario adoptar modalidades de trabajo flexible, como esquemas híbridos u horarios escalonados, sin limitar el desarrollo profesional ni las remuneraciones de las mujeres; al mismo tiempo, es necesario transitar hacia estructuras de liderazgo basadas en resultados, para eliminar la prima por disponibilidad, que penaliza a las mujeres por maternidad y restringe su permanencia en posiciones de liderazgo.


El análisis del IMCO parte del contexto de los últimos cien años, donde los logros más significativos se han materializado en el derecho al voto, mayor acceso a salud y el avance hacia una mayor representación política; destacadamente el acceso a estudios de educación superior, nivel en el que el 53% del total de estudiantes del país son mujeres. La matrícula de mujeres creció seis veces en las décadas de los 70 y 80, lo que implicó superar barreras estructurales: elevados niveles de analfabetismo y los embarazos en adolescentes; este hecho se dio en el marco del proceso de industrialización, que caracterizó al llamado “Milagro Mexicano”.


El avance de las mujeres en educación -que implica mayor nivel de preparación-, no va a la par son su participación en el mercado laboral, que apenas alcanza 46% de la mujeres, contra el 75% de los hombres. El rezago persiste, porque el trabajo del hogar y de cuidados de infantes y de adultos enfermos, recae en un 73% en las mujeres.


En este contexto, el análisis propone transformar la organización social de cuidados; lo que implica, redistribuir el trabajo del hogar y de cuidados, ampliar la oferta de servicios de cuidado infantil y generar condiciones laborales que faciliten la permanencia de las mujeres, como esquemas de flexibilidad y licencias parentales.
Considerando que la agenda de cuidados es un pilar importante para construir un mercado laboral más incluyente, es clave impulsar políticas públicas con perspectiva de género, para generar igualdad de oportunidades en la economía mexicana.


TRABAJO NO REMUNERADO EN CIFRAS


La desigualdad de género, también se manifiesta en la autonomía del tiempo; las mujeres concentran la mayor parte del trabajo no remunerado en trabajo doméstico y de cuidados, con un promedio de 40.9 horas semanales, más del doble que los hombres, con 19.5 horas. Esta brecha se intensifica en edades centrales del ciclo de vida, lo que limita oportunidades de empleo, formación y descanso.
-El trabajo no remunerado es esencial para la reproducción del sistema económico; de remunerarse, equivaldría al 23.9% del PIB, de acuerdo a cifras del 2024: el 70.9% del valor lo aportan las mujeres, equivalente a 5.7 billones de pesos, sobre el 29.1% de los hombres, por valor de 2.3 billones de pesos.
-La sobrecarga se concentra en edades centrales, de los 25 a los 49 años de edad, y alcanza brechas máximas alrededor de 30 a 34 años, con un promedio de 30.2 horas semanales.
-En promedio, en 2024, cada mujer contribuyó al trabajo no remunerado con el equivalente de 99 mil 539.7 pesos anuales, frente a 47 mil 515.1 de los hombres.
-El presupuesto de la Federación de 2026, de acuerdo al Anexo 31, destina al sistema de cuidados 468 mil 641.5 mdp (1.26 % del PIB), equivalente a 5.42% del valor del trabajo no remunerado; sin embargo, el 98.5% se destina a la población que recibe cuidados, mientras sólo el 1.5% a quienes los proveen.


Para cerrar la brecha, en este caso, se requiere una sólida infraestructura social de cuidados: estancias, escuelas de tiempo completo, servicios de salud, que liberen la carga que hoy recae desproporcionadamente en las mujeres.
Más información sobre: Pobreza de tiempo y gasto público. El valor del tiempo de las mujeres en México, en: https://ciep.mx/ukZn


ENFOQUE INTEGRAL EN PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD


Las comunidades escolares de Guanajuato fortalecen los hábitos de una alimentación saludable, con un enfoque integral, en prevención de la obesidad, sin estigmatizar a los estudiantes y fortaleciendo la corresponsabilidad entre familias, escuelas y sector salud, de acuerdo a lo expuesto en el webinar informativo dirigido a la comunidad escolar, en el marco del Día Mundial de la Obesidad, que tiene como objetivo fortalecer la promoción de estilos de vida saludables, desde un enfoque integral y preventivo.
Atendiendo al lema del Día Mundial de la Obesidad: “8 mil millones de razones para actuar contra la obesidad”, la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) realizó esta sesión, en el marco de la estrategia estatal “La SúperLiga de la Salud”, dirigida a menores de educación básica para fomentar hábitos saludables desde edades tempranas y contribuir a su desarrollo físico, emocional y social.


De acuerdo a los expuesto por la Mtra. Paulina Viridiana Trejo Sánchez, jefa del área de Nutrición de la Dirección de Salud Municipal de León, el problema de la obesidad es un fenómeno complejo, además de aspectos personales, influyen factores sociales, económicos y culturales que inciden en las decisiones cotidianas de alimentación y actividad física; y va más allá del peso corporal, también tiene que ver con el bienestar físico, mental y social; su tratamiento debe realizarse sin estigmatizar a la persona y con acompañamiento multidisciplinario.


ACCIONES CLAVES PARA PROMOVER HÁBITOS SALUDABLES


-Fomentar estilos de vida saludables desde la infancia.
-Evitar el uso de la comida como recompensa o castigo.
-Impulsar la actividad física diaria en el hogar y la escuela.
-Promover el consumo de frutas y verduras de temporada.
-Acompañar los procesos con atención tanto a la salud física como emocional.
Durante la presentación del webinar, se compartieron datos estadísticos relevantes, que precisan actuar de manera preventiva y coordinada: El 37.3% de niñas y niños de 6 a 11 años presentan sobrepeso u obesidad, mientras que el 41.1% de adolescentes de 11 a 19 años viven esta condición.
Hicieron hincapié en que la prevención temprana contribuye a reducir riesgos de enfermedades crónicas, mejora el rendimiento académico, fortalece la autoestima y promueve entornos escolares más saludables y empáticos.

 

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