*Medidas para reactivar crecimiento económico
*Para crecer se requiere la inversión extranjera
*Garantizar seguridad Estado de Derecho
*Centran promoción turística en la identidad

GARANTIZAR SEGURIDAD Y ESTADO DE DERECHO

Para que México recupere su crecimiento económico en 2026, como en la época del neoliberalismo, al menos, los expertos y organismos internacionales sugieren una combinación de inversión en infraestructura, políticas de liberalización comercial, fortalecimiento del Estado de Derecho y un ambiente de confianza para la inversión privada. Sobre todo, revertir la Reforma Judicial y la reactivación o la reconfiguración de los órganos autónomos. Partiendo de la premisa de que no se puede crecer sin fomentar un ambiente de confianza y predictibilidad, política y económica, que atraiga la inversión local y extranjera, lo que implica, mantener políticas económicas estables y un marco legal claro de respeto a los contratos.
Asimismo, se requiere invertir en infraestructura moderna y eficiente en transporte, comunicaciones y energía, vital para la manufactura y el comercio, especialmente para aprovechar oportunidades de inversión, con el nearshoring.
Se reconoce que el gobierno actual ha impulsado la inversión privada en sectores estratégicos, como parte de su programa “Polos de Desarrollo del Bienestar”; sin embargo, varias reformas, entre ellas la del Poder Judicial, la energética y la del Amparo, llevan a la mayoría de los inversionistas a cuestionar el estado de derecho.
Instituciones privadas y analistas dicen que México debe asumir de inmediato su obligación constitucional de cumplir y hacer cumplir la Ley; de lo contrario, el Estado de Derecho se seguirá deteriorando, condenando a las generaciones futuras a vivir en una sociedad donde impere el crimen, la inseguridad, el desorden, la falta de oportunidades para el desarrollo y la pobreza.

Asimismo, se necesita revertir el proceso de eliminación o reactivación de órganos autónomos y devolverles sus facultades constitucionales. Dar mayor certeza a los agentes económicos, en particular a los inversionistas, mediante la reversión, a mediano plazo, de la reforma judicial promovida por el gobierno anterior y actual, a fin de que el Poder Judicial se integre por jueces y magistrados de carrera, sin afiliación o interés partidista.
De igual manera, el gobierno necesita mejorar la seguridad pública y fortalecer el Estado de Derecho, que limita el crecimiento económico y ahuyenta la inversión. De acuerdo con el Índice de Estado de Derecho (Rule of Law Index) de 2024, México se encuentra en el lugar 118 de 142 países, con bajas posiciones en ausencia de corrupción (131), orden y seguridad (133), aplicación de la ley (106), justicia civil (131) y combate al crimen (134). Asimismo, se observa un continuo deterioro, como lo muestra la variación del puntaje total de –8 % entre 2019 y 2024.
México debe aprovechar y buscar mayor diversificación y profundización de acuerdos de libre comercio con economías de alto crecimiento, como las de Asia-Pacífico, y reducir los aranceles comerciales, cita en análisis de Baker Institute.

Una segunda causa de la situación que enfrenta el país, es la instrumentación de ciertas acciones de políticas públicas que, al igual que la ausencia del Estado de Derecho, tiene graves repercusiones en la eficiencia y productividad económicas, entre ellas:
-Asignaciones directas sin licitación, que limitan la competencia económica y la eficiencia.
-Desaparición de los Organismos Constitucionalmente Autónomos.
-Violación de los derechos de propiedad, que inhibe la inversión y la innovación.
-Las extorsiones, que tienen el efecto de un impuesto, disminuye la oferta de bienes y servicios, y aumenta el precio para los consumidores; en casos extremos, provoca la desaparición de empresas.
-Aumento en costos por la contratación de servicios de seguridad, así como mayores primas de seguros, debido a la incidencia de diversos delitos.
-Falta de acceso a la información y de rendición de cuentas; la sociedad no tiene conocimiento del uso de recursos públicos y su efecto en rentabilidad económica y social, que incentiva la evasión del pago de impuestos, por falta de beneficio.
La recaudación tributaria de México es del 17% del producto interno bruto (PIB); las de otros países de la OECD, es del 34% de su PIB, lo que limita la inversión en grandes prioridades, como: salud, educación e infraestructura.
En otro sentido, también hay temor de que el gobierno adopte, unilateralmente, medidas de control, sin contar con foros públicos de análisis en los que participen expertos y posibles agentes involucrados. Esta situación se magnifica al contar con un Congreso a modo del Ejecutivo e integrantes de un poder judicial electos mediante un proceso influenciado por el gobierno mismo.

Además, se requiere de mayor participación del sector privado en proyectos de inversión, sobre todo en el sector energético. También es importante, mayor inversión en capital humano, en educación en general y en mano de obra calificada para mantener la competitividad a largo plazo.
Hay expertos que sugieren retomar las políticas de fomento a ramas productivas prioritarias, con créditos preferenciales y exenciones fiscales -que en parte es lo que impulsa el Plan México-; no enfocarse tanto en apoyar el consumo, a través de los programas sociales y aumentos salariales unilaterales, para reforzar la capacidad de consumo de los trabajadores, de acuerdo a la observación y análisis de “México, ¿cómo vamos?, publicado desde agosto de 2025. Es decir es un tema en el que se incide con frecuencia, desde antes de conocer las cifras finales de 2025.

Al final, las recomendaciones actuales, se enfocan en una adopción mixta de medidas, entre el neoliberalismo de los 90, que se centró en la privatización y la apertura total, y las políticas actuales, de la cancelación de las inversiones estratégicas, como las energéticas; centralización del control económico y de la impartición de la justicia. Hoy se sugiere un enfoque mixto que combine la inversión privada con políticas públicas estratégicas para abordar desafíos específicos y garantizar un crecimiento más inclusivo.
El gobierno debe asumir de inmediato su obligación constitucional de cumplir y hacer cumplir la Ley. No hacerlo implicaría continuar con el deterioro del Estado de Derecho y condenar a generaciones futuras a vivir en una sociedad donde impere el crimen, la inseguridad, el desorden, la falta de oportunidades para el desarrollo y superar la pobreza.
Revertir el proceso de eliminación o reasignación de órganos autónomos y devolverles sus facultades constitucionales.
Establecer un sistema de selección de funcionarios públicos con base en criterios específicos, que prioricen la capacidad técnica y la experiencia, y que el gobierno lo respete a cabalidad.

Dar mayor certeza a los agentes económicos, en particular a los inversionistas, mediante la reversión, a mediano plazo, de la reforma judicial promovida por el gobierno anterior y actual, a fin de que el poder judicial esté integrado por jueces y magistrados de carrera, sin afiliación o interés partidista.
Se debe fomentar la competencia y colaboración entre empresas, gobierno y la academia, en sectores estratégicos, para generar empleos bien remunerados. Y utilizar la política fiscal para generar los recursos necesarios para inversiones que multipliquen las oportunidades y reduzcan la desigualdad.
Las estrategias actuales también consideran el fortalecimiento del mercado interno y la autosuficiencia en sectores clave, como: energía y producción de alimentos, a través de una combinación de inversión pública y privada.
AL CIERRE DE 2025, ECONOMÍA DÉBIL
Al cierre de 2025, la economía de México se caracterizó por un crecimiento muy bajo (estimado entre 0.3% y 0.5% anual) y un contexto de alta incertidumbre, con la mayoría de los indicadores clave, como el empleo formal y la inversión, en niveles de alerta (rojo o amarillo), de acuerdo al seguimiento del observatorio y análisis de “México, ¿cómo vamos?”
Con la información disponible a la fecha, la mayoría de los indicadores macroeconómicos clave presentaron un desempeño débil: el empleo formal, se mantuvo en rojo durante todo el año, sin alcanzar las metas establecidas.
La inversión pública y privada experimentaron contracciones, lo que ha frenado la actividad productiva y contribuido al estancamiento económico.
La inflación se mantuvo cerca del 4% anual, dentro del rango objetivo del Banco de México, pero con repuntes puntuales que generaron cautela.
La posición de los inversionistas y la percepción de especialistas mostró un entorno de cautela y falta de un impulso claro para la economía.
TURISMO, BASADO EN UNA FILOSOFÍA DE IDENTIDAD

La secretaría de Turismo e Identidad, a partir de esta administración, transformó la política de turismo, del gobierno estatal, en una promoción de identidad de las personas, comunidades y tradiciones, como principales atractivos. Esto implica un cambio de fondo en la estructura de turismo, poniendo a la identidad en el centro del desarrollo turístico. Redefine cómo Guanajuato se presenta ante México y el mundo.
En otras palabras, la secretaria de Turismo e Identidad, María Guadalupe Robles León, explicó que hablar de turismo implica hablar de lo que somos: “La identidad da sentido a la historia, a las tradiciones y a los rasgos que distinguen a Guanajuato, la piel curtida de León, los viñedos del Bajío, las haciendas mineras, el arte de las cocineras tradicionales y la hospitalidad de su gente. El objetivo no se limita a promover destinos, sino a proyectar la esencia del estado” -a las personas-.
Este es el hilo conductor del Programa Estatal de Turismo, que guía la estrategia para los próximos cinco años. “El plan busca que el turismo genere economía y, al mismo tiempo, orgullo, pertenencia y desarrollo equilibrado en las comunidades. La identidad orienta cada decisión, desde la promoción internacional hasta la capacitación de prestadores de servicios”.
La visión de la nueva política de turismo de Guanajuato se enfoca en ofrecer experiencias auténticas, sostenibles y con sentido social, alineadas con una tendencia global que valora la vivencia de los pueblos y la cercanía con sus comunidades.
El objetivo principal de la promoción turística, es hablar bien de Guanajuato y presumir su tierra, sabores e historia. “El turismo se construye con personas orgullosas, con cada sonrisa, cada saludo y cada servicio bien dado”.

