
DE TRES PERSONAJES: SUAREZ, GUERRA, ARANDA
JOSE CARLOS GUERRA AGUILERA
1.- Este año patético, de luto, han muerto muchas personas que son desconocidas. Los prójimos errantes de la ciudad, los que han perdido trabajos, empresas, familia deben ser muchos.
2.- Y en otros terrenos de comentarios, han fallecido tres personajes de la ciudad; tres que fueron presidentes municipales. Don Roberto Suarez, Don Salvador Guerra y Don Carlos Aranda. Eran de otros tiempos, de cuando la ciudadanía vivía en paz, de cuando había respeto, calidez, hermandad.
3.- Don Roberto personaje cordial, sencillo, emprendedor, que sabía escuchar a la ciudadanía en la casona central, que oía, atendía y escuchaba. Muchas cualidades en su persona, hubiera sido buen gobernante del Estado, pero no lo dejaron.
4.- Don Salvador excelente médico, y como tal que oía y diagnosticaba. Que no se escondía ante los problemas, entusiasta con muchas cualidades, también.
5.- Don Carlos contador, que le tocó la época de la transición, ser el primer alcalde de un partido diferente al hegemónico, que siempre fue cordial, atento, sencillo.
6.- Si hubiera existido la reelección, supongo que ellos repetirían gustosos por servir, no por servirse.
7.- Hoy el panorama es incierto. Las divisiones son muchas. Casi todo ha cambiado. Las elecciones se antojan muy diferentes, sin oposición unida, con mentiras flotando, sin lideres visibles.
8.- Este 2020 ha sido un año complicado, dificultoso, inesperado y a pesar de ello terminará el año lleno de muchas enseñanzas y de cavilaciones. Frente a muchos (niños, jóvenes, adultos) que ahora están solos, sin educación, sin maestros, sin herramientas tecnológicas, somos privilegiados en sobrevivir.
9.- Hoy en día hablar de economía, de finanzas y de negocios no es un tema que suela ser optimista; sin embargo, debemos todos, todos adaptarnos, no debemos tener miedo; en momentos difíciles suelen surgir las mejores ideas y proyectos, los que posteriormente con determinación, con creatividad, deben convertirse en temas de éxito.
10.- Parecen años perdidos los próximos. Ojalá despertemos a tiempo y nos hermanemos en todo: en ayudar a los prójimos, en ayudar a los jóvenes, en crecer, en ser autodidactas, en buscar armonías y luces.