J. Gerardo Mosqueda M.
Por lo que parece, el mes de mayo será de muchas novedades en la vida interna de los partidos políticos, ciertamente en la colaboración anterior, consideré que estaba actualizado el tema con relación al partido morena, especialmente cuando se ve que están siendo consumados los cambios de estructura para llevar la estrategia al escenario del 2027, habiendo hecho los ajustes aparentemente necesarios, pero la realidad es que el análisis con relación al partido oficial fue encontrando, en el transcurso de la semana, severas confrontaciones con la realidad de nuestro país.
El partido oficial morena, quien recibe aproximadamente 2615 millones de pesos de presupuesto, es el partido que más recibe y una de las razones, el presupuesto, por las que entró en conflicto con sus aliados del PVEM y del PT, sin contar los nuevos partidos que todavía se encuentra en proceso la revisión de sus solicitudes.
Por ahora, son seis, independientemente de las alianzas y las fórmulas de negociación, con que hayan definido sus acuerdos.
Con sólo unos días de anticipación a la asamblea nacional del partido morena, que acaba de concluir este domingo, en la fiscalía del distrito sur de Nueva York se genera la solicitud de extradición del ahora gobernador con licencia de Sinaloa, Ruben Rocha Moya, forzando una reconfiguración inmediata y tensa, dentro del partido oficial.
La licencia temporal y el vacío de poder que se genera con la solicitud de licencia del gobernador para facilitar las investigaciones de la fiscalía general de la República parece un paso obligado y muy significativo para la atención de los términos de la solicitud de extradición, esto deja al estado de Sinaloa, bajo el mando de una gobernadora interina, Yeraldine Bonilla.
El Consejo Nacional de MORENA, donde es evidente la ausencia de representación oficial de Sinaloa, y donde los liderazgos discutieron unos criterios de selección de candidatos más estrictos para evitar equívocos similares en el futuro; quiere decir que la línea de conclusiones que se dictó en el Consejo fue considerar la situación de Sinaloa una decisión equivocada o bien están asumiendo que se equivocaron en la negociación del financiamiento de las organizaciones criminales a sus iniciativas de campañas en las elecciones anteriores.
No obstante, las intervenciones de Citlali Hernández y de Ricardo Monreal, calificando de intervencionismo y de ataque político. Hay algunos otros sectores del partido que ven el caso como un dilema para la presidenta Claudia Sheinbaum, que por ahora sólo ha atinado a exigir pruebas irrefutables para proceder y haciendo esfuerzos por mantener su mensaje de no subordinar la soberanía nacional…
Hasta ahora podríamos pensar que la confianza de los seguidores del partido oficial y la percepción de los ciudadanos en general se encuentra en un punto crítico; cuando hay encuestadoras que indican que el 46.5% de los ciudadanos considera que todas estas acusaciones vinculadas con el Estado de Sinaloa afectan mucho la imagen del partido oficial morena y alimentan la narrativa de la posición sobre los nexos con el crimen organizado.
Para los seguidores más leales, seguirá pareciendo un proceso similar a una persecución política desde el extranjero. Sin embargo, son más los analistas que sugieren que si el gobierno no realiza una investigación interna profunda, está en un alto riesgo de perder la bandera de la sociedad valiente que ha sido central para su identidad política.
Se prevé un impacto negativo en la confianza ciudadana de cara a las próximas elecciones intermedias, especialmente en los estados donde es manifiesto una fuerte presencia de organizaciones delictivas.
Aunque la Fiscalía General de la República sostiene que la solicitud de Estados Unidos carece de pruebas sólidas para justificar una detención provisional inmediata, el hecho es que el gobernador ha presentado la solicitud de licencia por tiempo indefinido y ya no se presentó en la asamblea nacional de morena y tampoco unificaron las voces de los participantes en gritos a favor de Rocha Moya, como si lo hicieron, justo hace un año, con el senador Adán Augusto López, precisamente cuando estaba dándose a conocer la captura del ex secretario de seguridad de Tabasco y líder de la organización criminal la barredora.
El principal acuerdo del octavo congreso nacional extraordinario de morena fue la elección de Ariadna Montiel, que tiene como objetivo consolidar el control político, dicho de otro modo, tiene que buscar un equilibrio entre las corrientes internas del partido, frente al operadorismo tradicional y otros muchos grupos estatales que buscan tener mayor autonomía.
La nueva dirigencia tendrá que gestionar la selección de candidatos bajo criterios de vigilancia estricta para evitar los perfiles con posibles nexos delictivos, y desde luego intentar mantener la gobernabilidad y la unidad de su movimiento en Sinaloa, respaldando a la gobernadora interina y un obligado llamado a la unidad y a la prudencia entre sus militantes.
El partido oficial acordó alinearse a la postura del gobierno federal y de la Fiscalía General de la República, por lo tanto, no procederán con la extradición, ni con detenciones provisionales, si Estados Unidos no entrega evidencias irrefutables, como ha dicho la señora Sheinbaum, que sustenten los cargos por narcotráfico, sin embargo, el tiempo corre y el gobierno mexicano tiene un periodo aproximadamente de 60 días para responder formalmente la solicitudes y es el mismo tiempo que la Fiscalía General de la República ocupará para realizar sus propias investigaciones internas.
También es una preocupación importante para el partido oficial y el actual gobierno mexicano diseñar una estrategia de contención de la oposición. Una estrategia de contención, principalmente de comunicación al pretender neutralizar los señalamientos y las observaciones que se hacen desde los partidos PRI y PAN, quienes ya solicitan el retiro del registro como partido político de morena, calificándolo como un narco partido.
En las próximas semanas veremos un intenso jaloneo diplomático entre la cancillería mexicana y el departamento de justicia, mientras la nueva dirigente de morena Ariadna Montiel hace sus primeros intentos por calmar los ánimos hacia dentro de su partido, por las confrontaciones que existen entre los miembros de las tribus que se quieren arrebatar entre sí, el control de la agenda política del país.
Sin lugar a duda es la mayor crisis de credibilidad desde la fundación del partido morena, los ciudadanos de muchas partes del país han padecido la intervención de los grupos criminales en los procesos electorales, en las estrategias de seguridad de las entidades, en las decisiones de los gobiernos, dónde queda manifiesto que los gobernantes, pareciera que tienen que pedir permiso para ejecutar las funciones que les otorgó la voluntad ciudadana en las urnas.
La presidenta de México tiene una urgente preocupación: transformar a morena de un movimiento de masas a un partido de Estado, especialmente disciplinado, por lo que su intención de evitar que morena se convierta en un campo de batalla de tribus, como ya lo vivieron en el formato del viejo PRD, al querer controlar la agenda, la presidenta pretende asegurar que el partido funcione como un brazo operativo del poder ejecutivo, esperando con esto, garantizar que las iniciativas legislativas y las iniciativas de políticas públicas no tengan resistencia y al mismo tiempo, reduce las voces críticas de adentro del partido que podrían estarle señalando errores.
Tras el impacto del caso, Rocha Moya, y sin haber hecho todavía un ejercicio de fondo de control de daños, porque es un fenómeno que aún no ha mostrado sus dimensiones por el momento el control centralizado impondrá filtros de control de confianza más rígidos a las candidaturas para 2027, porque la presidenta y los líderes de las tribus hacia adentro de morena identifican bien que su credibilidad dependerá de que no surgen más evidencias de los vínculos con el crimen organizado y al tener la presidenta, la última palabra, pues tratará de limpiar el escenario evitando que grupos locales con intereses poco conocidos, tomen los controles de las siglas de morena en los estados.
Y desde luego su interés de mantener un control rígido, disciplinado, desde el centro, genera atenciones con los liderazgos regionales, en particular, si los gobernadores y las bases locales sienten que no tienen voz en las decisiones y en las elecciones de sus sucesores; no nos extrañemos, pues de ver fuga hacia otros partidos.
Cuadros de militantes, que no se sienten representados por la línea oficial, enfrentamientos entre las bases donde el entusiasmo militante podría haberse sustituido por una estructura más burocrática, por tanto, menos orgánica. El futuro donde morena se visualice como una organización mucho más profesional y alineada, por lo tanto, menos espontánea, está en duda porque el impacto de su vínculo descubierto con las organizaciones criminales es un asunto que no ha tocado fondo aún, y que podría tener dimensiones exponencialmente mayores.
Habrá quien se tome muy en firme la necesidad de limpiar la imagen de su partido, y también habrá quien piense que eso ya no será posible. La evolución de las acusaciones actuales se sigue viendo con recelo y cada día más predomina el criterio de un autoritarismo interno que las bases no logran entender, pero tampoco quieren aceptar.
Por el momento arranca la era Montiel como presidente nacional de morena y marcarán el inicio de una etapa de control centralizado. Falta que se renueven algunas carteras de la Secretaría claves del comité ejecutivo nacional y una definición de ruta hacia las elecciones de 2027 con énfasis en nuevos mecanismos de vigilancia para sus candidatos. En el tema de Ruben Rocha Moya, parece que se apostarán por solicitar la formalidad de requerimiento de mayores evidencias al gobierno de Nueva York.
El próximo 4 de mayo está prevista la primera reunión formal de la nueva diligencia para su plan de acción y quizás se animen a una conferencia conjunta de la fiscalía general de la República y la cancillería para actualizar el estado del proceso de extradición. También es posible… que tengan el evento conmemorativo por el día de las madres que morena suelen utilizar para reforzar su agenda del bienestar y los programas sociales en campo.
Hasta la próxima en PROSPECTIVA.
J. Gerardo Mosqueda M.

