UNA VISIÓN PROSPECTIVA DESDE EL ÁMBITO FISCAL, FINANCIERO Y EMPRESARIAL

*México ante 2027: Riesgos, oportunidades y sostenibilidad fiscal en el Paquete Económico Federal

Dr. Emigdio Archundia Fernández
C.P.C., M.F., Doctor en Fiscal
CEO de Archundia Consultores
Contadores&Auditores
Presidente AGI Internacional México
emigdioaf@hotmail.com
WS 4611673275
www.archundia.com.mx

Resumen

El Paquete Económico 2027 presentado por el Ejecutivo Federal al Congreso de la Unión plantea un escenario de crecimiento económico para México de entre 1.5% y 2.5%, acompañado de una inflación esperada de 3%, un déficit amplio equivalente a 3.9% del Producto Interno Bruto y una deuda pública, medida mediante el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, cercana a 55% del PIB.

El escenario oficial presenta elementos favorables: crecimiento del consumo, inversión pública y privada, integración productiva con América del Norte, fortalecimiento de la recaudación y continuidad de los programas sociales. Sin embargo, desde una perspectiva fiscal y prospectiva existen riesgos estructurales que merecen un análisis más profundo.
El presente trabajo sostiene que el desafío para México en 2027 no será exclusivamente alcanzar determinada tasa de crecimiento, sino preservar simultáneamente la sostenibilidad de las finanzas públicas, la confianza de los inversionistas y la capacidad del Estado para generar condiciones de inversión productiva.
La creciente deuda pública y su costo financiero, la rigidez del gasto, la incertidumbre internacional y comercial, la inseguridad, la debilidad potencial de la inversión y la dependencia económica respecto de Estados Unidos constituyen variables que pueden limitar la capacidad de crecimiento del país.
La hipótesis central es que México conserva importantes ventajas competitivas, pero éstas solamente podrán traducirse en crecimiento sostenible si la política fiscal logra transformar el gasto público y el endeudamiento en capacidad productiva futura.

Emigdio Archundia Fernández.


1. Introducción.

El Paquete Económico constituye mucho más que un conjunto de estimaciones presupuestarias. Representa la expresión financiera de las prioridades económicas, fiscales y sociales del Estado mexicano.
Para 2027, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público estima un crecimiento real del PIB de entre 1.5% y 2.5%, una inflación de 3% al cierre del ejercicio y un tipo de cambio de aproximadamente 18 pesos por dólar.
El escenario contempla ingresos presupuestarios por aproximadamente 9.16 billones de pesos, mientras que el gasto público propuesto alcanza 10.64 billones.
Los Requerimientos Financieros del Sector Público ascenderían a aproximadamente 1.56 billones de pesos, equivalentes a 3.9% del PIB. Por su parte, la deuda pública en su medida más amplia alcanzaría aproximadamente 55% del producto.
Estas cifras reflejan uno de los grandes desafíos de la política económica mexicana contemporánea: mantener la política social y la inversión pública mientras se intenta continuar un proceso de consolidación fiscal.


2. Una primera señal de cautela: Hacienda revisa el crecimiento.

Un elemento que merece atención es la modificación de las expectativas oficiales.
En abril de 2026, los Pre-Criterios Generales de Política Económica estimaban que México podría crecer entre 1.9% y 2.9% durante 2027.
Cinco meses después, el Paquete Económico redujo el intervalo a 1.5%-2.5%, con una estimación puntual cercana a 2%.
La revisión representa una señal de prudencia por parte de Hacienda, pero simultáneamente confirma que el entorno económico esperado para 2027 presenta mayores dificultades que las consideradas al inicio del año.
Una economía que crece alrededor de 2% enfrenta mayores dificultades para financiar obligaciones públicas que aumentan de manera permanente.
Por ello, la pregunta relevante no es exclusivamente: ¿Cuánto crecerá México en 2027?
La pregunta estructural es: ¿Será suficiente ese crecimiento para financiar sosteniblemente las obligaciones fiscales, sociales y financieras que está acumulando el Estado mexicano?


3. Los siete riesgos reconocidos por Hacienda.

La propia Secretaría de Hacienda reconoce que sus estimaciones se encuentran sujetas a factores capaces de deteriorar el escenario base. Entre ellos destacan:
1). Intensificación de tensiones geopolíticas internacionales.
2). Nuevos aranceles o barreras al comercio.
3). Deterioro de las condiciones financieras internacionales.
4). Fenómenos climáticos extremos.
5). Desaceleración mayor a la prevista de la economía estadounidense.
6). Persistencia de presiones inflacionarias.
7). Una eventual corrección importante en la valuación de activos vinculados con inteligencia artificial.
Estos riesgos resultan pertinentes. Sin embargo, están considerablemente vinculados al entorno externo.
Desde nuestra perspectiva resulta necesario complementar el diagnóstico oficial incorporando riesgos estructurales internos.

-Primer riesgo estructural: deuda pública y costo financiero.
Uno de los principales desafíos de México es la trayectoria de su deuda pública.
Para 2027, Hacienda estima que el SHRFSP se ubicará alrededor de 55% del PIB, aproximadamente un punto porcentual por encima de la estimación de cierre de 2026.
La Iniciativa de Ley de Ingresos propone además autorizar al Gobierno Federal un techo de endeudamiento interno neto de hasta 1.7 billones de pesos, además del correspondiente financiamiento externo.
Debe evitarse una interpretación simplista: la deuda pública no es negativa por definición.
Un Estado puede recurrir responsablemente al endeudamiento cuando los recursos obtenidos permiten construir infraestructura, aumentar la productividad y generar crecimiento económico futuro.
El verdadero problema aparece cuando la deuda crece persistentemente mientras una proporción insuficiente de los recursos financiados mediante ella genera capacidad productiva.
En consecuencia, el análisis debe trasladarse del tamaño de la deuda hacia tres preguntas:
¿Cuánto debemos?
¿Cuánto nos cuesta financiar lo que debemos?
¿Qué capacidad productiva estamos creando con los recursos obtenidos mediante endeudamiento?
La tercera pregunta quizá sea la más importante.
El costo financiero: el presupuesto del pasado.
La deuda contratada en ejercicios anteriores se convierte en gasto obligatorio en los ejercicios futuros mediante intereses y demás costos financieros.
Podemos definir este fenómeno como “el presupuesto del pasado”.
Antes de decidir cómo utilizar una parte importante de los recursos de 2027, el Estado mexicano debe atender compromisos financieros derivados de decisiones tomadas previamente.
Esto reduce el denominado espacio fiscal, es decir, la capacidad real del gobierno para reasignar recursos hacia infraestructura, salud, educación, seguridad, innovación y proyectos productivos.
El problema se vuelve particularmente importante cuando el costo financiero crece más rápidamente que la capacidad productiva de la economía.
Se genera entonces un círculo potencialmente adverso: Mayor déficit → mayor endeudamiento → mayor saldo de deuda → mayores intereses → menor espacio fiscal → menor capacidad de inversión productiva → menor crecimiento potencial.
Éste constituye, desde nuestra perspectiva, uno de los principales riesgos fiscales de mediano plazo para México.

-Segundo riesgo: rigidez presupuestaria y política social.
El Paquete Económico 2027 contempla aproximadamente 1.025 billones de pesos para programas sociales prioritarios.
La política social cumple una función fundamental en la redistribución del ingreso y en la protección de los sectores vulnerables.
El problema fiscal no se encuentra necesariamente en la existencia de estos programas.
El verdadero desafío aparece cuando se crean obligaciones permanentes financiadas mediante ingresos insuficientemente permanentes.
Pensiones, transferencias sociales, participaciones, costo financiero y otras obligaciones reducen progresivamente la proporción del presupuesto que puede modificarse año con año.
En 2027, además, el contexto político-electoral puede incrementar las presiones para preservar o ampliar determinados componentes del gasto social.
La discusión económica no debe reducirse a elegir entre política social y disciplina fiscal.
México necesita ambas.
La pregunta correcta es cómo financiar permanentemente la política social sin sacrificar inversión productiva ni trasladar una carga financiera excesiva a las generaciones futuras.

-Tercer riesgo: incertidumbre política, institucional y comercial.
México mantiene una extraordinaria dependencia económica respecto de Estados Unidos.
La integración comercial derivada del T-MEC ha convertido a las economías norteamericanas en cadenas productivas profundamente interconectadas.
Por ello, diferencias políticas, comerciales o institucionales entre México y Estados Unidos pueden transformarse rápidamente en variables económicas.
La revisión del T-MEC adquiere en este contexto una importancia estratégica.
La incertidumbre puede producir un fenómeno particularmente peligroso que no siempre aparece inmediatamente en las estadísticas:
La inversión que deja de llegar.
Una empresa que analiza invertir en México considera costos laborales, infraestructura y proximidad con Estados Unidos, pero también evalúa:
-seguridad jurídica;
-estabilidad regulatoria;
-seguridad pública;
-certidumbre fiscal;
-acceso futuro al mercado estadounidense; y
-previsibilidad institucional.
Cuando aumenta la incertidumbre, algunos inversionistas no necesariamente retiran inmediatamente su capital. Simplemente posponen o cancelan nuevas inversiones.
Ese costo de oportunidad puede ser extraordinariamente importante.

-Cuarto riesgo: violencia e inseguridad como impuesto económico implícito
La inseguridad no debe analizarse únicamente como un problema social.
También constituye un problema económico.
Las empresas mexicanas destinan recursos a vigilancia, seguros, sistemas de rastreo, protección de mercancías, modificaciones de rutas, seguridad privada y otras medidas destinadas a enfrentar riesgos derivados de la delincuencia.
Estos gastos representan recursos que no necesariamente incrementan productividad.
Desde esta perspectiva podemos considerar la inseguridad como una especie de:
-“Impuesto económico implícito”.
-Una gran corporación puede absorber determinados costos adicionales de seguridad.
Para una micro, pequeña o mediana empresa, esos mismos costos pueden representar la diferencia entre obtener utilidades, permanecer en la informalidad, cerrar operaciones o desistir de una inversión.
La seguridad pública debe considerarse, por tanto, parte integral de la política económica de México.

-Quinto riesgo: crecer menos que nuestras obligaciones:
Probablemente éste sea el riesgo que conecta todos los anteriores.
Hacienda contempla un crecimiento cercano al 2% para 2027.
Simultáneamente, México enfrenta crecimiento de pensiones, programas sociales, servicio de la deuda y demás obligaciones presupuestarias.
Si las obligaciones estructurales crecen sistemáticamente a una velocidad superior a la economía y a los ingresos permanentes del Estado, el espacio fiscal tenderá a reducirse.
Por ello proponemos una regla conceptual sencilla:
La sostenibilidad fiscal depende, en buena medida, de que la capacidad económica y recaudatoria del país crezca suficientemente para financiar sus obligaciones presentes y futuras.
No basta con aumentar la recaudación.
México necesita ampliar la base económica sobre la cual recauda.


4. El gran desafío recaudatorio.

Hacienda proyecta ingresos presupuestarios por aproximadamente 9.16 billones de pesos y una recaudación tributaria cercana a 6.26 billones, equivalente aproximadamente a 15.9% del PIB.
Esto representaría un máximo histórico.
El fortalecimiento de la administración tributaria y el combate a la evasión son positivos.
Sin embargo, existe un límite económico a una estrategia basada predominantemente en recaudar más de los contribuyentes que ya participan en la economía formal.
México necesita simultáneamente:
-Combatir la evasión, ampliar la base tributaria, reducir la informalidad y, fundamentalmente, hacer crecer la economía formal. Una economía más grande genera una base fiscal más grande.
-La mejor política recaudatoria de largo plazo no consiste exclusivamente en incrementar la fiscalización. También consiste en generar más empresas, más empleos formales, mayor inversión y mayor productividad.


5. Las ventajas que México conserva.

Un análisis equilibrado debe reconocer también las extraordinarias oportunidades de México.
Hacienda identifica factores capaces de mejorar el escenario económico: mayor inversión asociada con inteligencia artificial e infraestructura digital; disminución de tensiones geopolíticas; mayor crecimiento de Estados Unidos; avances favorables en la integración comercial norteamericana; mejores condiciones financieras y mayor certidumbre para ejecutar inversiones.
A ellos agregamos ventajas estructurales propias:
-Proximidad con Estados Unidos. México comparte frontera con el mercado de consumo más importante del mundo.
-T-MEC. La integración económica norteamericana constituye uno de los activos estratégicos más importantes del país.
-Plataforma manufacturera. México posee décadas de experiencia industrial y cadenas de proveedores consolidadas.
-Capital humano. Existe una importante base de ingenieros, técnicos y trabajadores especializados.
-Nearshoring. La reorganización internacional de cadenas productivas continúa representando una oportunidad histórica.
Bajío mexicano. Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes y San Luis Potosí constituyen una plataforma industrial extraordinariamente importante, particularmente en los sectores automotriz, autopartes, aeroespacial, logística y manufactura avanzada.


6. Tres escenarios para México en 2027

-Escenario favorable:
La revisión del T-MEC produce certidumbre; Estados Unidos mantiene un crecimiento razonable; disminuyen las tasas de interés; continúa llegando inversión extranjera; se fortalece el nearshoring y la recaudación supera las expectativas.
México podría aproximarse o incluso superar la parte superior del intervalo oficial de crecimiento.
-Escenario base:
La economía estadounidense mantiene crecimiento moderado; el T-MEC continúa funcionando sin disrupciones mayores; el consumo mexicano permanece relativamente estable y Hacienda cumple razonablemente sus objetivos fiscales.
México crecería alrededor del 2%.
Este parece ser el escenario alrededor del cual está construido el Paquete Económico.
-Escenario adverso. Una combinación de desaceleración estadounidense, mayores tensiones comerciales, deterioro de la inversión, persistencia inflacionaria, tasas relativamente altas, inseguridad y mayores presiones fiscales podría llevar el crecimiento hacia la parte inferior del intervalo oficial o incluso por debajo de éste.
El problema en este escenario sería doble:
-Menor crecimiento reduciría los ingresos, mientras las obligaciones rígidas del presupuesto permanecerán.
En consecuencia, aumentaría la presión sobre el déficit y endeudamiento.


7. Una advertencia sobre las calificadoras.

No consideramos técnicamente correcto afirmar que México se encuentra inevitablemente próximo a perder el grado de inversión.
Sí existe, en cambio, una variable que merece vigilancia.
Las agencias calificadoras internacionales observarán particularmente la trayectoria de:
-deuda/PIB;
-déficit público;
-crecimiento económico;
-costo financiero;
-fortaleza institucional; y
-capacidad del gobierno para mantener una trayectoria creíble de consolidación fiscal.
La percepción de riesgo soberano puede convertirse además en un círculo financiero adverso.
Mayor riesgo → mayor rendimiento exigido por los inversionistas → mayor costo financiero → mayores presiones presupuestarias.
Evitar este círculo debe constituir una prioridad de la política hacendaria.


8. El verdadero dilema del Paquete Económico 2027.

El gobierno mexicano enfrenta tres objetivos simultáneos:
-mantener la política social;
-reducir gradualmente el déficit; y
-acelerar el crecimiento económico.
Los tres objetivos son legítimos. El problema consiste en financiarlos simultáneamente.
El Paquete contempla 10.64 billones de pesos de gasto frente a 9.16 billones de ingresos presupuestarios.
Esta diferencia evidencia la relevancia que seguirá teniendo el financiamiento público.
La política fiscal mexicana necesita, por ello, evolucionar desde una lógica predominantemente presupuestaria hacia una visión de rentabilidad económica y social del gasto público.
No solamente debemos preguntarnos cuánto gasta el gobierno.
Debemos preguntarnos: ¿Cuánto crecimiento futuro genera cada peso que gasta?


9. El caso del Bajío: laboratorio de la economía mexicana.

El Bajío constituye un excelente ejemplo de las oportunidades y vulnerabilidades de México.
La región se ha consolidado como uno de los principales corredores industriales del país, particularmente alrededor de las cadenas automotrices y manufactureras.
Pero precisamente por su integración internacional resulta especialmente sensible a las decisiones comerciales de Estados Unidos y al futuro del T-MEC.
Para Guanajuato y el corredor industrial del Bajío, una política económica exitosa requiere seguridad, infraestructura carretera y ferroviaria, energía competitiva, disponibilidad de agua, formación de capital humano y certeza jurídica.
La competencia internacional por atraer inversión será cada vez mayor.
México no puede suponer que su ubicación geográfica garantizará automáticamente la llegada de capital.
El nearshoring constituye una oportunidad. Convertirlo en inversión requiere política pública.


10. Conclusiones:

El Paquete Económico 2027 presenta un escenario de estabilidad relativa, pero acompañado de importantes riesgos.
México no se encuentra inevitablemente frente a una crisis fiscal. Sin embargo, tampoco sería prudente minimizar las señales de presión que se están acumulando.
Una deuda equivalente aproximadamente a 55% del PIB puede resultar administrable mientras exista crecimiento económico, confianza financiera y capacidad recaudatoria.
Pero deuda creciente, déficit persistente, elevado costo financiero, obligaciones presupuestarias rígidas y crecimiento económico moderado pueden convertirse conjuntamente en una limitante estructural.
Nuestra conclusión central puede resumirse en una ecuación conceptual:
DEUDA CRECIENTE + COSTO FINANCIERO + RIGIDEZ PRESUPUESTARIA + BAJO CRECIMIENTO + INCERTIDUMBRE + INSEGURIDAD = MENOR ESPACIO FISCAL Y MENOR POTENCIAL DE CRECIMIENTO.
Pero existe también una ecuación positiva:
T-MEC + NEARSHORING + INVERSIÓN + SEGURIDAD JURÍDICA + INFRAESTRUCTURA + CAPITAL HUMANO + DISCIPLINA FISCAL = MAYOR CRECIMIENTO Y SOSTENIBILIDAD.
México tiene frente a sí ambas posibilidades.
El Paquete Económico 2027 debe analizarse, por tanto, no solamente por cuánto recauda y cuánto gasta, sino por su capacidad para crear las condiciones económicas que permitan financiar al Estado mexicano durante las próximas décadas.
El objetivo fundamental no debería ser simplemente administrar la deuda.
Debe ser hacer crecer al país a una velocidad suficiente para que sus compromisos fiscales sean sostenibles.
La verdadera fortaleza fiscal de una nación no se construye únicamente recaudando más.
Se construye generando riqueza, inversión, productividad, empresas y empleos formales capaces de ampliar permanentemente la base económica y tributaria del país.

 

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