¿Sólo la envidia necesaria?
Por: Velia María Áurea Hontoria Álvarez Hace unos días fui invitada a una relevante reunión de trabajo en León y debo confesar algo que no me enorgullece: sentí envidia. No la mezquina y ruin que busca el mal ajeno, sino esa otra, más incómoda y útil, la que aparece cuando uno descubre que lo posible […]

